Pico del Sagrado Corazón

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Nos desplazamos hasta el municipio cántabro de Cillorigo de Liébana con el objetivo de realizar la ascensión al pico del Sagrado Corazón, una de las cumbres más representativas del macizo Oriental de los Picos de Europa. El punto de inicio de nuestra ruta se sitúa en el aparcamiento del Hoyo del Tejo (1302 m).

Comenzamos el recorrido junto al panel informativo del sendero PR-PNPE 28 Macizo de Ándara. Siguiendo la señalización, dejamos atrás el aparcamiento y tomamos la pista que conduce hasta el casetón de Ándara, antigua construcción minera que, tras su rehabilitación, ha sido reconvertida en refugio de montaña. Unos metros antes de llegar a dicho refugio, tomamos un ramal a la derecha, que asciende progresivamente sobre un terreno pedregoso y de tierra. Tras un corto esfuerzo alcanzamos el collado de la Aldea (1787 m).

Desde el collado giramos a la izquierda y afrontamos un nuevo tramo de subida que nos lleva hasta el collado Trasmacondio (1845 m). Una vez superado, descendemos levemente para enlazar con la pista que procede del pueblo de Bejes, punto conocido como collado de Ándara (1810 m).

Aquí comenzamos a recorrer parte del camino de Ándara al collado de San Carlos, vía que permite salvar el desnivel mediante amplios giros. A lo largo de este tramo encontramos la fuente de la Escalera, donde es posible refrescarse antes de la parte final de la subida. La pista, bien trazada, gana altura de manera constante hasta llegar al collado de San Carlos (2053 m).

Para afrontar el último tramo de la ascensión, en el collado, giramos hacia la derecha y seguimos por una senda que sube a media ladera hasta alcanzar el pico del Sagrado Corazón (2211 m). Este balcón natural se convierte en un privilegiado mirador desde el que contemplar las principales cumbres del macizo Oriental de los Picos de Europa y del valle de Liébana, que reposa a casi dos mil metros por debajo de nuestros pies.

Al pico del Sagrado Corazón, denominado hasta 1900 como pico San Carlos, acuden cientos de romeros de todos los rincones de Liébana, y otras comarcas vecinas, el primer domingo de agosto de los años que terminan en cero o cinco para venerar a la imagen que corona su cumbre, lo que constituye uno de los puntos más altos de peregrinación de España.